en ese mismo momento entro el segundo vecino de piso

Creo que debo volver a mi despacho

Cuando giro una, se mueve otra. Casi sin que pareciera hablarme, observó que a veces uno creía estar seguro cuando, en realidad, no lo estaba. Temiendo que aquella hora de…
ese debe ser el coronel

El viejo abrió los ojos

Aisladas y rotas, sólo quedaban las viviendas humildes y los muros inferiores, pues sobre el suntuoso peristilo se había derrumbado la pesada rama del árbol extraño, reduciendo el majestuoso poema…